SOBRE LA DIFICULTAD DE ENCONTRAR UN TAXI EN FINLANDIA / y 3

Después de eso, todo comenzó a ser diferente: Magnus nunca más volvió a esperar ningún taxi, ni volvió a esperar nada, en realidad. Se convirtió en un hombre gris y anodino sin ningún tipo de particularidad. Un finlandés más. No obstante, y después de que toda su vida haya transcurrido de forma aséptica y aberrante, el 4 de febrero de 2047, cuando cuente con 85 años de edad, tendrá una idea revolucionaria y comenzará por su cuenta la fabricación de un cohete capaz de surcar el espacio y llegar a Marte, en vuelo directo y sin escalas. Morirá dos días antes de poderlo tener acabado y en condiciones óptimas de poder volar.

Su padre, añorando los días en los que su hijo sufría sin motivo alguno, lo que a él le producía lo que con el tiempo denominaría “un matemático placer”, se arrojó al Golfo de Finlandia para acabar cruzándolo y batiendo el récord de permanencia en el agua durante 51 días seguidos, justo los que dura el invierno sin sol en Laponia, lo que tenía más mérito porque todo estaba oscuro, y no se veía nada.

La madre de Magnus, harta del psicoanálisis y de las teorías contradictorias de Sigmund Freud (con el que le unía también la pasión por las alpargatas con formas de animales), abandonó a su marido, según ella un pésimo recolector de setas (además de un mal padre), y se fugó con el Dr. Halonen: vivieron juntos y felices durante más de 50 años, hasta que ella le reemplazó por un joven agronomista francés, a parte de aristócrata, multimillonario, esquizofrénicamente emparentado con Hitler y coleccionista de puntos de sutura en heridas de celebridades.

Sonja, la esposa acongojada de Magnus, escribió una novela de éxito que la catapultó hasta el estrellato: concretamente voló a 200 km/h y se estrelló contra la fachada de la sede central de Nokia en Espoo.

El mayordomo Aki dirigió un falso documental basado en la vida de todos y ganó el Premio Nacional de Cinematografía por “una obra tan bella y conmovedora, como llena de camas elegantemente bien hechas”.

El Dr. Halonen, después de que la madre de Magnus le abandonara, fundó la Asociación del Peine de Helsinki, que junto a la Sociedad de la Escobilla de Wáter y a la Congregación del Ratón de Ordenador, se convirtió en uno de los lobbys de mayor influencia en toda Finlandia.

Matti, el yerno del doctor, impactado por su discusión con Magnus acerca del delantero centro de los Killers de Mikkeli, decidió no darle más importancia al asunto y olvidarlo por completo. De paso también olvidó la cartera en el lavabo de un restaurante de la capital, cuánto es al cambio 4 dólares canadienses, los Juicios de Nüremberg, darle de comer al perro, de qué color tenía los ojos el primo hermano lejano de su primera esposa, qué parentesco había entre los hermanos Karamazov y todo lo referente a la Ley de la Gravedad.

La señorita muy guapa y muy finlandesa que ocultaba un secreto oscuro y pecaminoso nunca supo explicar su presencia explícita en este cuento, pero sacó un 10 en el examen de literatura que tenía esa tarde.

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